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Cuándo emitir facturas simplificadas y completas
Qué distingue ambos tipos de factura, qué límites permiten usar la simplificada y cómo aplicar las reglas en un ecommerce, en Stripe y en ventas internacionales.

Una tienda española puede vender una camiseta por 600 € y emitir una factura simplificada. Si cobra 401 € por una suscripción de software, en cambio, tendrá que emitir una completa. El importe importa, pero no decide por sí solo.
La confusión nace del límite de 3.000 €. Se suele presentar como un límite general para ventas a particulares. No lo es. Solo vale para una lista cerrada de operaciones, y buena parte de los negocios digitales queda fuera.
Qué distingue una factura completa de una simplificada
Las dos son facturas válidas. «Completa» y «simplificada» describen los datos que debe contener el documento, no su calidad ni su relación con Verifactu.
La factura completa identifica al destinatario con su nombre o razón social y domicilio. También detalla la operación, la base imponible, el tipo impositivo y la cuota con más precisión. En las operaciones habituales dentro de España incluye además el NIF del destinatario.
La simplificada exige menos información. Identifica al emisor, describe el tipo de bienes o servicios, indica el tipo impositivo y recoge el total. Por regla general, puede omitir los datos del destinatario. Si un empresario necesita deducir el IVA, deberá incluir su NIF y domicilio, además de mostrar la cuota por separado. Sigue siendo una factura simplificada aunque añada esos datos.
Esta diferencia se nota mucho en internet. Una factura simplificada puede evitar que pidas el NIF y la dirección fiscal durante una compra dirigida a particulares. Una completa te obliga a disponer de la información necesaria antes de emitirla.
Cuándo puedes emitir una factura simplificada
El artículo 4 del Reglamento de facturación permite usar una factura simplificada en tres supuestos:
- El total no supera 400 €, IVA incluido.
- Debes emitir una factura rectificativa. En este caso no hay límite de importe, aunque siguen vigentes las operaciones excluidas por el propio artículo.
- El total no supera 3.000 €, IVA incluido, y la operación pertenece a una lista concreta.
Ese tercer supuesto incluye las ventas al por menor de bienes muebles a consumidores finales. También abarca:
- ventas o servicios en ambulancia y en el domicilio del consumidor;
- transporte de personas y equipajes;
- hostelería, restauración y comidas o bebidas para consumir en el acto;
- salas de baile, discotecas y servicios telefónicos mediante cabinas públicas;
- peluquería, institutos de belleza e instalaciones deportivas;
- estudios fotográficos, aparcamiento, alquiler de películas, tintorería, lavandería y autopistas de peaje.
La Agencia Tributaria puede autorizar la factura simplificada en otros sectores cuando sus prácticas o condiciones técnicas dificulten incluir todos los datos de una completa. Es una autorización específica, no una ampliación general del límite.
Hay operaciones en las que nunca cabe una simplificada, aunque el importe sea pequeño. El Reglamento excluye las entregas intracomunitarias de bienes y determinadas operaciones transfronterizas o con inversión del sujeto pasivo. Por eso no conviene aplicar los límites sin comprobar antes dónde se localiza y cómo tributa la venta.
Los 3.000 € no cubren el software ni los productos digitales
Una venta al por menor, a estos efectos, es la entrega de un bien mueble corporal a un consumidor final. Una camiseta, un libro en papel o unos auriculares pueden encajar en esa definición. Que la compra se cierre en Shopify, WooCommerce o PrestaShop no cambia la naturaleza del producto.
Un SaaS, un ebook descargable, una licencia de software o un servicio de streaming son servicios prestados por vía electrónica. No aparecen en la lista que permite llegar a 3.000 €. Para ellos rige el límite general de 400 €, siempre que la operación no esté entre las excluidas. Lo mismo ocurre con servicios como la consultoría o la formación que no encajen en alguno de los supuestos enumerados.
El problema aparece cuando un negocio digital trata cualquier venta B2C como venta al por menor. El Reglamento reserva ese concepto para bienes físicos, no para todo lo que compra un consumidor.
Qué cambia en un ecommerce o un negocio que cobra con Stripe
La plataforma de venta y el medio de pago no crean una excepción. Lo que cuenta es la operación: qué vendes, quién compra, dónde se localiza y cuál es el total con impuestos.
Para una venta nacional de bienes físicos a un particular, la factura simplificada puede llegar hasta 3.000 €. Para una suscripción digital nacional, el salto a factura completa se produce al superar 400 €. Si el cliente compra como empresa y necesita deducir el IVA, tendrás que recoger sus datos fiscales, aunque en ciertos casos el documento todavía pueda ser una simplificada.
Pedir menos datos acorta el formulario y reduce los campos que pueden llegar vacíos o mal escritos. Pero el orden de la decisión importa: primero compruebas si la operación admite una simplificada y después ajustas el checkout. Un formulario corto no convierte en válida una factura que la norma no permite.
Stripe tampoco resuelve la falta de datos fiscales. Si el cobro llega sin NIF ni dirección, podrás emitir con esa información limitada solo cuando proceda una simplificada. Cuando corresponda una completa, necesitas obtener los datos del destinatario.
Si usas Finseed, la documentación explica cómo decide qué factura emitir en cada pedido.
Preguntas frecuentes
¿Puedo emitir una factura simplificada para un SaaS o producto digital?
Sí, siempre que el total no supere 400 €, IVA incluido, y la operación no esté excluida. El límite de 3.000 € no se aplica a suscripciones SaaS, software, ebooks descargables ni streaming.
¿Qué ocurre con las ventas a consumidores de otros países de la UE?
Si utilizas OSS y España es tu Estado miembro de identificación, se aplican las reglas españolas de facturación a las operaciones acogidas. La Agencia Tributaria contempla expresamente que una operación OSS pueda documentarse con factura completa o simplificada, según corresponda. OSS no autoriza por sí solo la simplificada: todavía debes respetar los límites y exclusiones del artículo 4. Sin OSS pueden intervenir las reglas del país donde tributa la operación, por lo que «sin OSS, siempre completa» no es una regla segura para todos los bienes y servicios.
¿Las exportaciones fuera de la UE requieren siempre factura completa?
El artículo 4.4 excluye determinadas operaciones localizadas fuera de la Unión Europea, pero no formula una prohibición general para todo lo que suele llamarse exportación. Hay que revisar la naturaleza y la localización de la operación, además de sus posibles requisitos aduaneros. No apliques automáticamente el límite de 400 €.
¿Una venta B2B exige siempre factura completa?
No en una operación nacional. Si cumple las condiciones del artículo 4, puede documentarse con una simplificada, aunque para deducir el IVA deberá incluir el NIF y domicilio del destinatario y la cuota por separado. Las entregas intracomunitarias de bienes y determinadas operaciones B2B transfronterizas sí están excluidas de la factura simplificada.
¿Los límites de 400 € y 3.000 € incluyen el IVA?
Sí. Debes comparar el límite con el total que paga el cliente, IVA incluido, no con la base imponible.
¿Un ticket de caja es una factura simplificada?
Solo si contiene los datos exigidos para una factura simplificada. Un recibo de tarjeta o un justificante que únicamente acredita el pago no sustituye a la factura.
¿Puedo emitir siempre una factura completa?
Sí. La factura simplificada es una posibilidad, no una obligación. Puedes emitir una completa cuando dispongas de todos los datos necesarios, aunque el importe permita usar una simplificada.
¿Qué hago si el cliente pide una factura con sus datos después de comprar?
Puedes emitir una factura completa en sustitución de la simplificada e identificar el documento sustituido. Ese canje no es una factura rectificativa si la simplificada original era correcta. No emitas dos facturas independientes para la misma venta.
¿Una factura rectificativa puede ser simplificada?
Sí. Puede ser simplificada sin límite de importe, salvo que la operación esté entre las excluidas por el artículo 4.4. La forma de la rectificativa y su función correctora son cuestiones distintas; nuestra guía sobre series de facturación completas, simplificadas y rectificativas explica cómo separar y numerar estos documentos.